“Lucian Freud es aún más genial que su abuelito Sigmund” Carlos Boyero

Hoy publicaron en El País Digital una pregunta que lancé a uno de mis críticos favoritos, Carlos Boyero.

Quería recomendarte un pintor en caso de que no lo conozcas: Ronald Kitaj. Estoy seguro que te fascinará. ¿Qué cuadro salvarías de un incendio en el Museo del Prado?

No le conozco, pero intentaré solucionar mi imperdonable ignorancia. No me haga elegir un solo cuadro para salvarlo de un incendio en el Prado. Salvaría Las meninas. Soy así de convencional. Y si esa atrocidad ocurriera en el Rijks Museum arriesgaría que se me quemaran las manos a cambio de salvar a Vermeer. Sospecho que Kitaj debe ser un pintor torturado. Me da el pálpito que me lo recomienda usted fervientemente por ello. Por cierto, como me gustaría volver a ver una exposición del genial Lucian Freud. Le descubrí hace muchos años en Venecia. A veces sueño con alguno de sus cuadros. Es aún más genial que el abuelito Sigmund. Lo que daría por tener en mi casa su cuadro El brigadier.

El Brigadier –  Lucian Freud

Debía poner esta pregunta/respuesta ya que estas conversaciones digitales con Boyero me parecen muy interesantes.

Le pregunto por Kitaj ya que es un pintor que conozco por “obligación”, en su día,

tanto José Saborit como Antonio López me dijeron que pintando me asemejaba

mucho a este pintor, a raíz de ahí busqué sobre él y realmente me fascinó en muchos

sentidos e incluso ahora me da celos que alguien más lo pueda conocer, quería saber

la opinón de Boyero, un crítico polémico y brillante, sobre él, a cambio he obtenido

unas bonitas palabras sobre el arte.

Germán Piqueras

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“En el Siglo XXI tenemos el concepto de aburrimiento. La gente necesita consumir para aliviar la vaciedad”. Entrevista a CRISTINA HUARTE

 

Cristina Huarte

Pasemos de presentaciones, aquel que no te conozca tampoco lo hará en dos líneas o leyendo el extracto de tu currículum. ¿Qué crees que es el Currículum? ¿Cuánto valor tiene para ti?

El Currículum sólo es una hoja de datos  para demostrar a la gente  que en verdad eres alguien. Es como  tu DNI. Sin él no puedes volar, si lo olvidas te quedas en el mismo sitio, en tu misma ciudad.

Hoy en día, a la hora de buscar un trabajo se tiene muy en cuenta la cantidad de cosas que hayas hecho. Cuando eso no tiene la mayor importancia, se  puede tener una lista larga y ser un auténtico inepto, y al revés. Para mí, no significa nada, lo que prima es lo que sepas hacer  por  ti mismo, no necesitas demostrar tus conocimientos con una hoja. Pero ahora funciona todo así, si quieres conseguir un buen puesto tienes que tener un buen currículum, y no hay más.

Te licenciaste en en Bellas Artes en Salamanca, una de las ciudades universitarias por excelencia, ¿Realmente la gente va allí para estudiar o para ir de fiesta?

Salamanca es una ciudad con un encanto increíble. Cada rincón me lleva a un recuerdo, o cuando iba de camino hacia  la Universidad y  me ponía canciones magníficas durante el trayecto… entonces tenía una libertad inocente de la que ahora carezco. Parece mentira, pero me sentía más libre cuando llegué a Salamanca con 17 años que ahora con 23 en Zaragoza.

La verdad es que no sé si la gente allí va sólo por la fiesta o las dos cosas. No conozco, ni tampoco me gustaría generalizar, está claro que en Salamanca al ser ciudad universitaria por excelencia hay mucha juerga. En mi caso, lo que yo vi en mis primeros años de facultad  hasta tercero de carrera es que la gente de mi clase salía mucho. Martes, miércoles, jueves…. me incluyo dentro. En tercero de carrera recuerdo pasarme mucho con el alcohol, y salía una barbaridad, fue mi último año de salidas, esas cosas cansan y son transitorias…

Lo que más echo de menos son los  miércoles en un bar que hacían conciertos de blues, algo muy sureño y mágico.

Me encantaba sobre todo por el buen ambiente que había, gente muy simpática que no conocía  y podía hablar con toda la naturalidad del mundo, disfrutar de unas cervezas  mientras veía el concierto  y pensar a la vez  que eran como  largas noches sureñas con un frío que te helaba las manos cuando  liabas los cigarrillos.

¿Es necesaria la Universidad para un pintor/a? ¿En qué te diferencias de alguien que se autodefine como autodidacta?

No es del todo necesaria la Universidad para un pintor, a no ser que no hayas recibido anteriormente formación, en cualquier caso te da lo mismo porque dentro  de la academia no  existe enseñanza alguna. Este año  me he dado cuenta de eso precisamente. Cuando estaba haciendo Bellas Artes también me preguntaba acerca de si podría haber estudiado otra carrera que no fuera esta.

Cuando llegué  a  Bellas Artes por primera vez, recuerdo una sensación muy bonita porque  desde pequeña pasaba horas dibujando en mi habitación, y en  mi adolescencia  no tuve la oportunidad de hacer un Bachiller de Artes porque mis padres se negaron  a ello, y me vi frustrada a hacer algo que no me apetecía. No sentía interés en hacer el Bachiller que todos mis compañeros elegían, ciencias, o por rama de letras aunque me gustaran. Entonces  recuerdo mi primer año como el más especial e intenso que he vivido dentro de Bellas artes, pero aún así,  los años siguientes no me parecían tan emocionantes como  había idealizado.

Los profesores no tenían ninguna vocación, en pintura se notaba a grandes rasgos una frustración  que pasaba a los alumnos. Las clases estaban tristes  y vacías con un montón de botes de pintura desperdiciados, sólo quedaban las manchas de color que  transmitían vitalidad a la hora de pintar.

Aquí tienes que demostrar tu capacidad para soportar el miedo al derrumbe, hay que tener voluntad para ir todos los días a clase sabiendo que  los profesores no van a mostrar interés por tu trabajo. Y sin voluntad, estamos muertos. Creo que es un pequeño ensayo de supervivencia.

Todo lo que he aprendido  dentro de la Academia  ha sido  trabajando por mi cuenta, pero también descubrí muchas cosas gracias a algunos compañeros, más que de los profesores. Por es mismo, siempre me quedaba la incertidumbre de estudiar otra cosa. Por ejemplo, Filosofía. Filosofía me hubiera gustado hacerla, aunque es un poco como Bellas Artes en este aspecto. Tú puedes leer por tu cuenta todo lo que te de la gana y no acudir a clase. En mi estancia en Salamanca como estudiante estuve en algunas clases de la Facultad de filosofía, y cada vez que iba quería cambiarme de carrera, los profesores me gustaban más también…

Ahora pienso que podría haber hecho la carrera de filosofía y  desarrollarme artísticamente por mi cuenta.

Y bueno, me diferencio de un autodidacta por el simple hecho de que he estudiado la carrera de Bellas Artes y detrás de mí había examinadores. No conozco a nadie cercano a mí que sea autodidacta  y  no te puedo decir a no ser que vea la obra de dicho autodidacta.

No sé dónde leí algo así como “Si un escritor se dedica a leer es igual que si un camarero se dedica a comer”, este dicho, que no sé si me invento, ¿Es aplicable al arte? ¿Uno puede ser artista sin tener apenas conocimientos de Historia del Arte?

Puede ser aplicable por el hecho de que  aquel que no tenga conocimientos de arte  puede crear pero no ser artista, ser artista es un don que se tiene,  porque conozco a gente  que sabe  pintar muy bien pero  no lo consideraría artista, y sin embargo, tiene conocimientos de arte. También existe la posibilidad  de gente que  tiene conocimientos sobre arte y carece de capacidad creativa. Yo creo que pueden darse muchos casos.

¿Qué aporta a la hora de crear el hecho de conocer obra y artistas? ¿Delimita la creación?

Por una parte, el hecho de conocer la obra de artistas  enriquece mucho, siempre y cuando no hagas copias…. ya sabes  a lo que me refiero.

Hay que poner una barrera para no sobrepasar el límite. Si no,  te estarías convirtiendo  en el mismo artista y  su obra te rechazaría. Baudelaire  decía algo así como que hay que ser hijo de tu tiempo, y pintar  acorde a la época  que te ha tocado vivir.

Por ejemplo, en el mismo acto de pintar, si intentas  pintar a la manera de Bacon, o como en el Barroco,  no das la posibilidad de que el self se desarrolle. Estarías traicionándolo,  es como  esconder los sentimientos hacía una persona por miedo a sufrir o no ser correspondido.

Por otra parte, para un artista es necesario tener de referencia  la obra de  ciertos artistas y crear su mundo a partir de esos referentes, con esto me refiero a lo creado de nuevo. Lo único importante aquí es la riqueza del individuo, algo así como la realidad psíquica interior, esto ocuparía el peldaño más alto del progreso humano. Es mejor ser conservador  a partir de unos supuestos modelos  que un revolucionario sin personalidad cuyo resultado es  producto de su inmadurez. Y una inmadurez carece de riqueza de calidad.

Dime un lugar que no te inspire nada para pintar, donde te sería casi imposible concentrarte.

El lugar que menos me inspira para pintar es la casa de mis padres y mi habitación, claro jajja. Es imposible, no puedo hacer nada allí. No hay espacio. Pero es el mejor sitio para escuchar música y leer que tengo por ahora, cuando enchufo la máquina de vinilo me siento como nueva. Es una relajación, y me distrae mucho.

¿Marca a un artista la tierra donde nace más que otras cuestiones? Es decir, si en España hiciera el frío que en Noruega, ¿El arte sería de otra manera?

Realmente no puedo saberlo porque no estoy en Noruega en este instante preciso.  Es lo mismo que si me preguntan  acerca de algo que no puedo palpar con mi propia experiencia. Cómo no estoy allí, no puedo saberlo con certeza.

Yo pienso  que eso va más con el carácter de cada uno, las experiencias con el entorno que le rodea. Pueden influir muchos factores. El frío no creo que sea lo más importante.

En Bélgica,  por ejemplo,  hace mucho frío y siempre está lloviendo, aquí en Zaragoza tenemos el cierzo, y yo, es algo que detesto. Y eso que prefiero el frío y los días nublados al calor. Pero el cierzo  no influye en mi obra para nada.

Para ti, ¿Cuánto de pensamiento tiene al arte?

Bueno, el arte es importante para mí  en cierta medida. Con el tiempo he aprendido a  ser un poco más amable conmigo misma. Antes estaba más implicada con él.  No tengo artistas favoritos, ni me suelen fascinar. Quizás los únicos pintores que me interesas sean  Gerard Ritcher, Bacon, Goya y como pensadores-artistas, Duchamp y Walter Serner.

No me gustan los extremos, ni  soy extremista. Los  extremos  los creamos   para intensificar  la  emoción. Si tengo que salvar algo dentro del arte, salvaría el Dadaísmo.

A lo mejor resulta contradictorio, ya que si no siento entusiasmo por la pintura en demasía, es predecible que no me guste pintar. Pero no es así. En este caso  es al contrario.

Podría decir que sólo cuando pinto y dibujo me siento libre y puedo ser como realmente soy. Es un momento de arrebato, o de catarsis que pocas veces tengo a diario. Una necesidad de consuelo insaciable, por citar al gran Stig Dagerman. No podría  describir la sensación. Y tampoco quiero exteriorizarlo porque sino perdería  el valor que para mí tiene.

He llegado a pensar que el lienzo o papel en blanco es como un amante.  Tú puedes entregarte a él todo lo que quieras, mostrarte al máximo, y en ocasiones, sentirte traicionado. Si no das lo suficiente  acaba esfumándose el  deseo, y si entregas todo,  puede llegar a pedirte más  y  no corresponder de la misma forma como anteriormente. Todo termina cansando si se da en grandes cantidades, esto se debe a un intento fallido de saciar el apetito, un exceso  de saturación que  en este caso nunca es suficiente… el inconformismo sería algo así como  un exceso demasiado caro, pagaría por quitármelo de encima. No es como cuando comes, siempre te gustaría comer todo lo que te apeteciese dando  por hecho  que uno se sacia  más fácilmente. Pero si te saturas de ello acabas teniendo una indigestión y puede que termine en vómito.

Aquí  es diferente, machacas tu cabeza una y otra vez  para lograr un buen resultado y cuando no es el idóneo te desplomas como una flor marchita. Lo que has dibujado va cambiando como el día y nosotros, reversibles y flexibles cuanto más. Ni siquiera  llegas a comprenderlo  y decides abandonar la partida… al día siguiente vuelves a retomar el  mismo juego y notas como el aspecto del dibujo ha sufrido una transformación. Ha llegado el momento de enfrentarse con las emociones inútiles que  te invaden por dentro, demostrar ante la duda  que eres mucho mejor que  lo que hay ahí  plasmado. Lo único que  tienes que saber es que tan sólo es  un trozo de papel en blanco, el cual es imposible  cualquier  daño físico, que es el único  sitio donde se puede  cabalgar libremente, que  puedes escupir, pisar y clavar cristales; lo  mismo  sucede  cuando escribes: ¿Existe algún lugar del planeta dónde se pueda cometer todo tipo alteraciones?… Es un momento para estar tranquilos y trasmutar todo lo que se piensa  sin el temor de ser rechazados, la idea  quedará marcada de manera permanente como un tatuaje. El papel no decide, tú eres el que mueves los hilos con el lápiz y el dibujo es  como el arma  que  conduce a la liberación…

 Al final merece la pena todo el proceso, las cadenas que atan la fatiga son fáciles de abrir, incluso despertar al día siguiente después de un  día de astenia  y ver el cielo sin cuervos pasajeros.

Es un camino difícil  hacia la simpleza como algo eterno e imposible.

Hay profesores universitarios que parecen obsesionados con la técnica, el material y demás cuestiones transitorias… parece que les importa más eso que el quid de la cuestión, que el objeto de estudio, la esencia o el tema, ¿Verdad? Es como si a un entrenador de fútbol le importasen más las equipaciones, el balón y las botas (que son importantes) más que el “¿Por qué me gusta el fútbol? ¿Qué quiero?”

No me  va nada el fútbol. Aunque me gusta el Barça por el juego de balón que tienen y por su deportividad a la hora de jugar. Puede que sea porque  es el equipo de fútbol favorito de mi hermano Guillermo. En toda mi vida he visto como cuatro veces un partido de fútbol entero y encima en bares entre gritos, empujones y borrachos insoportables…. Jejej

Con mi anterior pregunta quería llegar al punto de que creo que un artista puede serlo sobre cualquier superficie y con cualquier material, uno puede pintar incluso con el dedo, la cuestión es expresarse ¿Estás de acuerdo o piensas que una marca de tal o cual óleo puede condicionar más que el pensamiento, las ganas o el qué quiero decir?

Estoy de acuerdo completamente. Aunque nunca me ha sucedido esto que me dices, es decir, nunca tuve un profesor  que le importarán más las marcas de los materiales  y con qué lo hicieras que la propia esencia  del tema.

Lo que sí me ha pasado  dentro de la Academia  es la imposición de los gustos pictóricos de los profesores hacia mi persona, y en general hacia el resto de  compañeros. Eso es  monstruoso, casi me parece peor que el sentir  preferencia  por una determinada marca. El hacer que pintes a la manera de Tàpies o como los expresionistas abstractos…

Es una forma de crear academia  y engendrar un sobreexceso de narcisismo que proviene de una frustración un tanto rabiosa.  Para mí, es mucho peor eso que lo de las marcas…

¿De qué artista musical te gustaría ver obra pictórica? Y ahora lo mismo, pero al revés, ¿De qué pintor te gustaría escuchar una canción?

Pues me gustaría ver algo de Luis Alberto Spinetta que me encanta su música. Y del único  artista -pintor que en un momento dado me gustaría escuchar una canción sería de Duchamp.

¿De qué pintor crees que podrías llegar a ser más amiga? ¿Cuál podría ser tu amante?

Podría ser más amiga de Bacon y Modigliani podría ser mi amante jajaja

¿Cuál es la hora que más te inspira para pintar?

No tengo horas predilectas para comenzar a pintar o dibujar. Prefiero llevar un orden y una disciplina para  tener  una dinámica de trabajo buena. Normalmente me suelo levantar a las 8:30 y  comienzo a las 9:30 o una cosa así, y ya estoy todo el día hasta casi  las 9 de la noche. Las noches me gusta reservarlas  para estar tranquila, leer o poner algo de música. Cuando voy  justa de tiempo y veo que tengo que terminar dibujos, sí que me  quedo hasta la una o dos  de la madrugada dibujando o pintando. Pero  prefiero estar descansada y dormir bien para el día siguiente.

¿Qué pintarías para representar esa cierta incertidumbre que hay respecto a ese supuesto fin del calendario maya en 2.012?

Dejaría la superficie en blanco e improvisaría. Es lo que suelo hacer habitualmente.  Juego mucho con el azar  nunca suelo planear nada. Lo que se me ocurra en ese momento.

“Tête de Gomme”, 2.009-2.011, lápiz conté, tinta y lápices de colores, 78 x 200 cm

¿Qué relación tienen arte y política? ¿Está bien que un artista proclame sus ideas a los cuatro vientos?

La relación entre arte y política  tiene que ver bastante, pese a no gustarme nada la política….

Si te soy franca, no entiendo demasiado la política, ni a los políticos. No sé qué planea cada uno.

Soy muy neutral en cuanto a temas políticos. Como ciudadana considero que debe interesarme la política y no pasar de ella. A día de hoy se están produciendo cambios y la gente sale a las calles a manifestarse. No me considero  partidaria de ese tipo de cosas, es algo que no va conmigo. Lo que pienso no suelo manifestarlo con pancartas ni pegando voces, y lo peor, utilizando violencia. Aquí en Zaragoza, he visto a  estudiantes que no podían acudir a sus horas lectivas como cada día  porque los piquetes  les escupían, cometían actos de vandalismo o inmovilizaban el paso. No dejaban trabajar a los profesores ni a nadie.

Si  de verdad quieren salir de la crisis, que respeten a la gente que quiere trabajar y estudiar para labrar un futuro mejor. Pero es más fácil hacer sentadas enfrente de la facultad con unos litros de calimocho  a la sopa boba.

Yo los llamo perro-flautas, en los años sesenta estaban los hippies constituyendo un movimiento masificado y proclamando sus ideas a los cuatro vientos. La gran diferencia  es que los hippies eran un movimiento contracultural, libertario y pacifista, y lo mejor es que escuchaban rock psicodélico  y groovie, además de practicar el amor libre y defender sus motivaciones espirituales-religiosas, artísticas, políticas etc…

Cuando  se cree de verdad en algo luchas a  muerte por ello, no a medias tintas. La sociedad  ha perdido los valores y no tiene principios éticos ni morales, con lo cual, no podemos esperar una relación profunda  y condescendiente.  Es normal que  al  vivir en una sociedad hedonista se ignore por completo la cultura dando paso a otro tipo de alternativas. El arte también ha cambiado, nadie suele comprar arte y por lo general se siente rechazado. Para eso, ya existe otro tipo de entretenimientos más fugaces acordes con esta nueva época, ya que  no  interesan las significancias, sino  sólo las apariencias. A propósito de lo que decía el  sociólogo Jean Baudrillard aprovecho para decir que  hay que hablar de una sociedad dominada por las apariencias donde nuestras vidas están siendo moldeadas por acontecimientos simulados, donde el objeto  ha perdido su función y el consumismo agresivo ha hecho que el objeto sólo interese su imagen, una imagen artificial que sofisticadas técnicas de marketing se encargan de publicar para provocar el consumo por la vía erótica del deseo.

Así mismo, lo que se conoce como  Kitsch todavía flota en la superficie, pasa de moda, muere y se renueva como artefacto falsificador. Igual ocurría  en la década de los 40 y 60 ,el capitalismo fustigaba  la alta cultura para dar paso a lo Kitsch  vendiéndolo  a los trabajadores en su tiempo de ocio, en el siglo XXI se nos vende a pelo y sin ningún reparo, sin importar la mella que pueda causar. Esto significa que  hay que volver   a convertir en belleza lo que la sociedad  ha pervertido.

Aquí está el problema, si decides pintar para la burguesía  mecánicamente  no pintas realmente lo que te de la gana y el arte pasa a convertirse  en mera mercancía  como objeto de prostitución. Queremos salvar la cultura pero al mismo tiempo, necesitamos a la clase dirigente para poder vender arte.

O imaginemos al propio Warhol, si eres de izquierdas  no puede gustarte, tienes que ser un verdadero consumidor y desarrollar una antipatía elitista hacía la chusma.

Y hoy, ¿ qué tenemos?. La imagen aparentemente normal de personajes del tipo Belén Esteban  a mi modo de ver, puede resultar  bizarro. Al principio gracioso  y cuando pasa a formar parte de la rutina como animal de zoológico  se acaba  convirtiendo  en un trozo de carne en putrefacción. Es inevitable que la  sociedad busque el morbo intencionado y la risa, sobre todo, lo que más gusta es  formar parte del espectáculo para desechar a su antojo lo que  acaba hartando.

Triste  y sin lugar a duda real.

No  hay tiempo para  el arte cuando la sociedad se entretiene en este tipo de cosas.

No sé que tipo de política impulsará más el arte a su desarrollo.

Su desaparición creo que es  lo más seguro.

Si tuvieras que elegir una canción para salvar de la humanidad, ¿Cuál elegirías?

Me lo pones difícil, no tengo preferencias  porque no me gustan las limitaciones. Ni me gustan los mitos. Pero siempre hay que salvar a un hijo como matar al padre…

Además soy muy melómana y no sabría qué canción escoger, la verdad.

Pero me decantaría  seguramente por  disco de Love, “Forever changes”, la canción

“The good humor man he sees everything like this” (“El hombre de buen humor”) tiene cuernos de sol y cadenas angelicales, arrancados…

Es un discazo  imprescindible y muy pasional. Arthur lee no pudo hacer algo bonito sin darle trasfondo oscuro. Es perfecto para tardes de sábado con lluvia y algo de fresco, tardes que  ven llegar el verano con miedo y no te apetece salir para no ver el sol cadavérico  que te quema por dentro.

¿Qué crees que nos marca más como individuos; la infancia, el carácter, el lugar donde creces…?

Lo que más nos marca como individuos es la infancia. La relación madre-hijo es muy importante  y de esta estructura surge la naturaleza de la transferencia, el papel del encuadre como sostén y la capacidad de jugar. La madre es la que muestra  la realidad al bebé, este cuidado materno permite sostener el movimiento subjetivo entre los estados de integración y no integración del sujeto y que impulsa su creatividad en un espacio potencial, lo que le hace sentirse real. Con el cuidado que recibe de su madre, toda persona es capaz de tener una existencia personal y así empezaría la evolución de lo  que podría denominarse una continuidad existencial. No obstante, si el cuidado materno no es lo bastante suficiente o bueno, la criatura no llega a tener realmente una existencia, ya que no hay ninguna continuidad existencial, en su lugar, su personalidad se edifica sobre una serie de reacciones provocadas por los conflictos ambientales.

“Yo C.H., la última balada del banquete”, 2.012, lápiz conté y tinta, 75 x 81 cm

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Qué esperas de ello?

En este momento estoy trabajando sobre un libro de un psicoanalista de los años 60, Donald Winnicot, escrito por el psiquiatra Javier lacruz, un buen amigo mío.

El libro se titula  “Vocabulario esencial”, en éste  se aborda un aspecto central de la idea de salud en el pensamiento de Winnicott, concretamente la noción de riqueza psíquica. Un indicador de salud que apenas queda definido y explicitado en su obra, esto es, la riqueza psíquica se fundamenta en que “la vida merece la pena ser vivida” y se desplegaría  en el aserto Winnicotiano de que “ en verdad que somos pobres si solos estamos cuerdos”, cabe definirla como la capacidad psíquica para soportar paradojas.  No sólo eso, sino que Winnicott considera que la vida y la muerte se presentan sin solución de continuidad, lo único que se opone a la vida es la no vida, cuyo síntoma  nuclear sería lo aburrido o lo fútil. La no vida equivale a la muerte en vida, presente  en los pacientes obsesivos graves, esquizoides, boderlines y otras estructuras patológicas. El sujeto ausente, apático, desvitalizado o indolente es paradigmático de la pobreza psíquica.

Es por eso mismo, que  parte de la teoría  vitalista de Henry Bergson  considerando que la prueba  de la vida del ser humano es la vida creativa. Winnicot  facilita la creatividad, su gesto espontáneo.

Aquí, lo que me importa realmente es resaltar mi propia vivencia dentro del cuadro de pobreza psíquica, que enlazaría con  la idea de Schopenhauer, cuando no todos los individuos son aptos para la especie, y por lo tanto útiles pata cumplir  aquel objetivo de voluntad. El hecho de que la voluntad, por sobre el fenómeno de nacimiento  y la muerte, jamás deje de manifestarse es argumentación suficiente para condenar el suicidio. No me refiero a una manifestación real del  acto propio de suicidarse, sino a un suicidio  irreal dentro de la realidad. Se destruye el yo en particular, pero no se niega la voluntad ni por lo tanto la especie. Aludiendo a un hecho concreto, pasado pero no muy lejano todavía. A la hora de materializarlo  ha sido a través de una serie de dibujos de gran formato apropiándome de unos cortometrajes de David Lynch, pues este director es muy importante para mí, y lo tengo muy presente siempre en mi trabajo. Sobre todo por las atmósferas que crea en sus películas, muy próximas a un existencialismo kafkiano, y  sobre  todo muy onírico.

Los dibujos son algo más complejos porque  ha resultado  incómodo dibujarme a mí misma, algo que  no suelo hacer, nunca he sido partidaria de retratarme, y menos vomitando. Son cuatro fases del vómito a modo fotogramas, con un cierre. Es decir, que tiene un final, y tampoco me suele gustar la idea de dejar  por concluido un dibujo. En este caso, tiene que ser  de esta manera para que funcione y adquiera esa personalidad.

Ha sido como una especie de terapia personal, la cual me ha servido para reflexionar, y  lo más importante, mi salud al dejar de vomitar por las mañanas cuando despertaba.

Después de esta fase, vendría la riqueza psíquica, también consta de una serie de autorretratos pero estos están más inconclusos. Como puedes observar, son las fases que he ido sintiendo y por eso he querido potenciarlo con esta idea en clave.

Ahora estoy en pausa, llevo unos meses pensando, leyendo  y tratando de conexionar esta primera parte con la segunda, que serán las pinturas. Me gustaría que fuera más calmada, porque con el dibujo ya he representado todo lo que quería decir y hay mucha carga. Con las pinturas  quiero dejar  un poso, algo sin importancia. Tal como lo sería el polvo. La idea de que el  polvo sólo se marcha si lo limpias, a no ser que haya una ráfaga de viento  que  lo haga desparecer por completo, está presente en mí. Incluso las personas se  marchan dejando una mínima huella después de todo un surco marcado.

Aunque todavía  lo estoy madurando.

Realmente lo que espero  es evolucionar en mi trabajo, y sobre todo un cambio en mí. Es  una especie de ejercicio espiritual.

También  crear  una especie de espacio transicional, interacción entre el público y obra,  que puedan jugar  en ese espacio de tiempo como yo lo he hecho. Juego y realidad  son indispensables

En este caso diría Winnicot: “A mis pacientes que pagaron por enseñarme”, aquí digo yo: No sólo se lo debo a mis amigos,  sino a mis  queridos que aguantaron por enseñarme.

Eres aragonesa. Aragón, ese desierto que nos lleva directamente a los Pirineos; Francisco de Goya, Luis Buñuel, Paco Martínez Soria, Carlos y Antonio Saura, Javier Sierra, Marisa Porcel, Santiago Auserón, Pau Donés, Federico Jiménez Losantos, Labordeta, Fernando Esteso, Sheila Herrero, José Luis Gil, Raúl Sender, Alexandra Jiménez, Enrique Bunbury, David Civera y Cristina Huarte; por nombrar algunos aragoneses ilustres. Por lo que se puede leer en esta lista, Aragón da para mucho, ¿No?

De tu lista  me quedo con Carlos Saura,  Goya en la etapa de sus pinturas negras, Paco Martínez Soria, y Luis Buñuel.

¿Qué tiene Zaragonza? ¿Qué le falta?

Zaragoza me recuerda a mi adolescencia, y siempre me  acordare  de ella por eso mismo.

Nunca me adapté a  ella, ahora es todo lo contrario. Solía estar  a disgusto en todos los colegios, me cambié tres veces, y me saltaba las clases para irme a cafeterías, a dibujar por la calle, incluso a la biblioteca. Recuerdo cómo sonaba el despertador a las 7  siete de la mañana, perder el autobús o  quedarme dentro de las sábanas, y venir  mi madre a despertarme muy malhumorada…

No me gusta como ciudad para vivir, a veces me parece  raquítica. Un agujero oscuro y triste, y apenas tiene ansia de fomentar la cultura e impulsar a sus habitantes  a que crezcan con nuevos proyectos. Para mí, es como vivir en un pueblo, solo que los pueblos tienen más encanto claro. No hay apenas gente y reina el silencio, últimamente es lo que mas busco.

A Zaragoza le faltan muchas cosas, eso sí, lo que no falta es un tranvía…

Las calles están enjauladas, parecemos chimpancés aquejados de inanición  por no tener en nuestras manos un suculento  plato de comida. El dolor no brota de no tener. Brota de querer tener  y sin embargo no tener, así funciona el ser humano, y más cuando vivimos en una sociedad profundamente hedonista.

Si en el siglo XX predominaba la angustia y depresión, en el siglo XXI tenemos el concepto de aburrimiento. La gente necesita consumir para aliviar la vaciedad.

Un mundo gobernado  por  la publicidad, el consumismo…

Lo queremos todo, y queremos lo  innecesario para aparentar, mientras se derrocha el dinero en cosas inútiles, los vagabundo se mueren de hipotermia por no tener un techo donde cobijarse en invierno.

No hay disponibilidad para atender a  la gente marginal. Nadie necesita tranvías  en Zaragoza teniendo autobuses, para eso, puestos a gastar, que pongan metro que es más eficaz  y económico.

Lo  que de verdad  me haría ilusión… es  tener  en Zaragoza un  cine donde ir a ver una buena película  en blanco y negro. Sé que puedo verla en mi casa, pero necesito sentir esa magia  de estar frente a la  enorme pantalla en una butaca rancia con moqueta  y con los pies descalzos devorando un cigarro.

Es lo único que le pido  a Belloch.

¿Tienes miedo a la muerte? ¿Qué crees que puede haber tras ella, habrá punto final o punto y seguido?

Antes tenía miedo a la muerte y pensaba todo el tiempo en ella.  Sobre todo en el momento de dormir, persistía ese pesar cuando no podía conciliar el sueño permaneciendo en vigilia prácticamente toda la noche.

Normalmente esas sensaciones las experimentaba anteriormente por  motivos relacionados con  el consumo de marihuana y alcohol.

Ahora ya no es así, aunque siga pensando en ella, no es de  la misma manera.

Si la vida ha sido más deseable que temible, no hay por qué tener miedo a la muerte.

Estará esperándonos y nos sorprenderá en cualquier momento.

No creo ni mucho menos que haya nada  tras ella, además me considero atea, pensar en lo contrario me hace tomarme las cosas más a pecho.

Creo que hay que aprender la labor de  no esforzarse, mediante el cual uno se aproxima a  un estado de posibilidad creativa. Prácticamente parece imposible alcanzar este estado ideal de ser, que de modo total solo se puede conseguir a través de la contemplación mística, la sencillez y la liberación del deseo. De esta forma  no se le teme a la muerte.

La eternidad solo puede conseguirse a través de la muerte. Me imagino algo así:

Es  totalmente  reconfortante  saber  que  el  silencio  y  el  olvido  como  una  especie  de  amnesia,  puede  curar  de  golpe  un  estado  de  ánimo  que  ha  estado  durante  largo  tiempo  soportando  el  peso  más  fuerte  con  sensación  de  caída.

Cuando  te  caes  significa  el  deseo  de  querer  que  alguien  te  levante…  se  te  caen  las  cosas  de  las  manos  de  manera  torpe,  incluso  cuando  andas  el  derrumbamiento  es  debido  a  las  fracturas  que  tuvo  que  soportar  el  cuerpo.

Por qué  sé que no  hay nada fijo en la fugitiva vida, ni dolor infinito, ni eterna alegría.

Todo se disuelve  en el torrente de los años.

Nos rompemos, así que la vida del cuerpo no es más que una especie de muerte suspendida.

Los minutos, los átomos, fragmentos de cada una de nuestras acciones, son solo los gusanos roedores que devastan lo grande e infinito. El polvo no vale la pena. ¿Quién se atrevería a decir que la persistencia de un puro polvo, de una materia bruta, constituiría la continuidad de nuestro ser? Pero antes de menospreciar ese polvo habría que conocerlo cuando se disuelve en el agua y contemplar  un pequeño rayo de luz que hace brillar la transparencia. En el sol nos pudrimos, nos amarillea como si fuéramos a morir de inmediato cegándonos con los recuerdos. Hay mucho sol y puedes ser fuerte bajo el sol. Sin embargo, no tenemos más remedio que abandonar la orilla. Ese es nuestro mejor recuerdo.

 ¿Cómo crees que será el instante preciso de morir? ¿Dolerá?

Me imagino que no será doloroso, y quién padezca alguna enfermedad  preferirá la muerte al dolor prolongado…

Sólo una teología del exterminio es capaz de aliviar aquel dolor irreversible que condena la existencia o dolor físico grave.

Yo  comparo la muerte con el dormir. Sólo que la mayor parte del tiempo la pasamos muertos. Es más corto el tiempo que vivimos  que el que estamos muertos.

 No  da tiempo a enterarte de cuando te has dormido, la única forma de saberlo es porque  estás teniendo un agotamiento  por exceso de sueños, en este caso una pesadilla exige un derroche nervioso. El sueño nos ha agotado. Al despertar nos espera otro tipo de cansancio. Y después de cada noche estamos más vacíos. Nuestros pesares, nuestros misterios, han fluido en nuestros sueños. Así, la labor del sueño no sólo disminuye la fuerza de nuestro pensamiento, sino también la de nuestros secretos.

Así envejecemos y  abrimos la puerta a la muerte.

Cuando muera me gustaría  que sonara la mejor canción del mundo, y  preferiblemente

ser incinerada.

Sólo espero que no me duela.

Eso es todo.

Aquí está el problema”, dice Cristina, respecto a mi pregunta de la relación arte-política, “Si decides pintar para la burguesía  mecánicamente  no pintas realmente lo que te de la gana y el arte pasa a convertirse  en mera mercancía  como objeto de prostitución. Queremos salvar la cultura pero al mismo tiempo, necesitamos a la clase dirigente para poder vender arte”.

Interesante reflexión, como otras tantas encontramos en esta extensa entrevista donde la artista Cristina Huarte (Zaragoza, Octubre de 1.988) profundiza desde sus entrañas en cuestiones que creo, deberían plantearse todos aquellos que se dediquen a la creación.

Un placer.

Germán Piqueras

FUTUROS CAMPEONES II

MÓNICA LATORRE

“Los chicos se pican cuando les quitas el balón, les regateas  o les marcas un gol”

Juega en el equipo femenino Prainsa B de Categoría Territorial (equiparable a “Regional” en masculino), tiene 15 años, de los 8 a los 10 jugó a fútbol sala, de los 10 a los 13 con chicos en equipos mixtos, fútbol 7 alevin y fútbol 11 infantil. A partir de los 14 tiene que pasar a jugar en la liga femenina, donde lleva dos temporadas, el año pasado formó parte de la Selección Aragonesa sub-16 para representar a dicha Comunidad en el Campeonato de España, ahora está entrenando para ello con el mismo fin.

Retrato de Mónica

Mónica, preséntate a los lectores.

-Me llamo Mónica Latorre Cabrera y nací el 28 de Agosto de 1.996 en Zaragoza (España).

Una chica futbolista, ¿Por qué?

-Porque de pequeña iba más con chicos que con chicas y como siempre estaban jugando a fútbol, pues digamos que me lo pegaron un poco.

Ya sabrás que el fútbol se suele relacionar con el género masculino, ya que al femenino, en una guía de 400 páginas le suelen dedicar una, ¿Eso motiva o desmotiva?

-Un poco de las dos cosas, desmotiva porque es increíble que tan poca gente le dedique tan poco interés al fútbol femenino, pero motiva porque sabes que poco a poco más personas van sabiendo de este y cada vez van dándonos un poco más de apoyo.

¿Cuál es tu primer contacto con el fútbol? (Seguías partidos por la TV…)

-La primera vez, si no me acuerdo mal, fue viendo a los chicos del colegio jugar.

A qué edad te compran el primer balón y tus primeras botas, ¿Alguien te ha dicho que tengas que jugar al fútbol o todo nace de ti?

-Mi primer balón de fútbol fue a los 7 años y mis primeras botas igual. Todo nace de mí.

 Supongo que todos estos recuerdos que puedas tener de partidos por TV son de fútbol masculino, ¿Me equivoco? Si has seguido el fútbol femenino, me gustaría que nos dijeras qué partidos veías y qué equipos seguías.

-Todos eran de fútbol masculino.

Para ti, ¿Qué diferencias hay entre el fútbol masculino y el femenino? ¿Realmente piensas que el fútbol femenino crece día a día o más bien decrece?

-La única diferencia que veo es el dinero, porque jugamos igual de bien que ellos. Evidentemente creo que se nota cada vez más, que el fútbol femenino crece día a día.

¿A qué curso vas? Es de suponer que regatearás a todos los chicos de tu clase, me gustaría ver la cara que se les queda, para ellos debe ser impotente que una chica les haga eso, ya que para los chicos el fútbol suele ser importante, digamos incluso que tiene hasta un efecto social: cuanto mejor futbolista eres, más amigos tienes. ¿Te pasa a ti eso? ¿O te pasa lo contrario?

-A cuarto de la E.S.O., y sí, cuando nos ponemos a jugar todos juntos en educación física, cuando les quitas el balón o les regateas… o hasta cuando les marcas algún gol, se pican un poco. Me pasa todo lo contrario, que sea mejor o peor futbolista no me afecta para nada en mi entorno social, es cierto que siempre hay alguien que se junta a ti por lo que eres, no por cómo eres, pero te das cuenta enseguida. Así que yo sigo con los mismos amigos de toda la vida, y me alegro por ello.

¿En qué posición juegas, dónde te gusta más jugar, y por qué?

-Juego de defensa central, me gustaría jugar un poco más arriba o en las bandas porque a mí lo que me gusta es correr, pero si el equipo me exige quedarme en un puesto que yo puedo aportar más para él, que en uno que a mí me guste, prefiero sin ninguna duda, quedarme para aportar.

Tienes un disparo excepcional, de hecho, se me han llegado a referir a ti como “Mónica la goleadora”, no solo metes muchos goles sino que cuando los metes son golazos. ¿Tienes muchos ojeadores detrás?

-Pues no, la verdad es que muchos no tengo jaja.

Viendo tu disparo y lo decisiva que eres, no es de extrañar que puedas ser la capitana del equipo, una pieza fundamental.

-Para mí, una capitana no tiene porque ser la que meta más goles, sino la que sepa que se va a encontrar partido a partido, la que ayude a su equipo en todo lo pueda.

Háblanos de tu equipo, en qué categoría está, cómo vais en la clasificación, cómo se presenta el futuro en ese equipo, si tienes pensado ir a otro.

-Estamos en Territorial pero ya hemos acabado la liga, y de momento me quedaré en el Prainsa.

¿Te es fácil compaginar el fútbol y los estudios?

-No tendría por qué ser difícil, pero a veces piensas más en fútbol que en los estudios.

A los futuros campeones no se les suele dar bien el colegio, pues su única pasión suele ser el deporte, el motor de su vida, ¿A ti te pasa igual? ¿O además se te da bien el colegio?

-Me suele pasar lo mismo, pero hay que hacer caso a los padres, lo primero son los estudios.

¿Qué te gustaría estudiar?

-Me gustaría estudiar Derecho o Psicología.

Dinos tus asignaturas favoritas y si hay alguna que odies en particular.

-Mis favoritas son Educación Física y Matemáticas.

¿Te ves como futbolista profesional?

-Si se presenta la oportunidad, ¿Por qué no?

Ser profesional requiere mucho esfuerzo, supongo que lo sabes, ¿Cuántas horas le dedicas al fútbol al día/semana?

-Pues le dedico una hora y media, dos días a la semana, más el partido del domingo.

¿Estarías dispuesta como otra gran deportista aragonesa, Sheila Herrero, a llegar a aparcar a tus amigos y a tu juventud en general para dedicarte en cuerpo y alma a tu sueño?

-Igual un poco más adelante.

Mónica controlando un balón

¿Merecerá la pena?

-Si es por un sueño que llevas persiguiendo desde hace tiempo, sí.

¿Piensas que hoy día una chica se puede ganar la vida jugando al fútbol?

-Depende de donde juegues.

Tienes un hermano más pequeño, ¿Él también le da al balón?

-Sí, al principio no le gustaba, pero ahora no hay quien le quite el balón de los pies.

¿En tu casa se respira deporte? Además del fútbol practicas otros? ¿Cuáles te gusta ver por TV?

-Se practica ciclismo. Me gusta ver MotoCross.

Cuéntanos algún futbolista (chico o chica) que admires y por qué, a quién te gustaría parecerte, vaya (si es que quieres parecerte a alguien).

-Me gustaría parecerme a Carles Puyol.

¿Qué te parece el Barça actual? ¿Crees, pese a tu juventud, que estamos ante el mejor equipo de siempre? ¿A qué jugador del Barça te pareces más?

-El Barça actual me parece un equipo potente tanto defensiva como ofensivamente. A Carles Puyol.

Cómo defines tu juego, tu actitud, dinos tus virtudes.

-Defino mi juego como un juego más defensivo porque juego en  la defensa, mi actitud en el campo es que pase lo que pase, tienes que dar un poco más. Y unas de mis virtudes es que tengo cabeza para pensar y no me dejo llevar tanto por el juego.

¿En qué tienes que mejorar?

-Tendría que mejorar en muchas cosas, pero en especial en el control.

TEST FUTUROS CAMPEONES

Una canción

Jennifer Hudson – Believe

Tu comida preferida

Macarrones

Una película

A tres metros sobre el cielo

¿Quién crees que ganará la próxima liga? (Femenina y masculina)

El Real Madrid o el Barça de la liga masculina. En la femenina diría que el Barça.

¿A qué persona te gustaría conocer?

Puyol o Iniesta

¿A qué ciudad te gustaría viajar?

New York o Roma

Ahora puedes dejar aquí un mensaje para todo aquel que te lea, háblanos como futbolista y también como Mónica, tienes toda la libertad que quieras para expresarte.

-Que a todas las chicas que quieran jugar al fútbol, no les de miedo jugar con chicos o chicas, pero en especial con chicos, ya que son los primeros que te infravaloran. ¡Mucho ánimo!

“A nivel deportivo es disciplinada para deportes en equipo, debería esforzarse algo más en los estudios.”

(Padre)

Hace unos días, su padre me comentaba que había acabado la liga con los siguientes números:

11 goles: 7 de falta directa, 3 de corner directo y 1 de rechace de corner, no son muchos goles, (la máxima goleadora de su equipo tiene 26), pero no nos tenemos que olvidar que Mónica juega de defensa…

Creo que no está nada mal, yo personalmente creo que esta chica si se lo toma en serio puede llegar lejos, por eso

ha sido la segunda elegida para la serie “FUTUROS CAMPEONES”. Desde este blog te animo a que te dejes todo cuando juegues y estudies; sigue creciendo a todos los niveles.

SUERTE, CAMPEONA

Germán Piqueras